Pineirinho, los enfrentamientos que empañan el “brillo” de Brasil


  Unos 6.000 sin tierra están siendo desalojados en un asentamiento cercano a Sao Paulo, la capital económica de la que se perfila como una de las principales potencias a escala mundial.

Los brasileños están curados de espanto en lo que se refiere a favelas, asentamientos humanos con carestía de infraestructuras y todo tipo de dramas sociales.

Pero la batalla vivida hoy entre policías y campesinos sin tierra ha dado un bofetón a muchos de los ilusionados ciudadanos de ese país enorme que cree haber llegado tan lejos. En buena parte por la atención mediática.

Agentes de la Policía Militar de Brasil y campesinos que ocupaban ilegalmente las instalaciones de una antigua fábrica en la ciudad de Sao José dos Campos, a unos 100 kilómetros de Sao Paulo, se enfrentaron hoy durante una operación de desalojo decretada por la Justicia.

En el enfrentamiento, según la estatal Agencia Brasil, un campesino resultó herido por un disparo efectuado al parecer por un guarda civil municipal.

La alcaldía de la ciudad informó que 235 familias fueron desalojadas del lugar donde operaba la empresa Selecta, del inversor libanés Naji Nahas, y la mayoría fueron llevadas a albergues comunitarios.

En el lugar vivían desde hace siete años unas 9.000 personas

Según la administración municipal, en el lugar vivían desde hace siete años unas 9.000 personas, muchas de las cuales salieron de allí después que la Justicia determinó el desalojo.

Algunos están siendo acondicionados en alojamientos temporales, mientras que a otros se les ofrecen transporte volver a sus aldeas de origen. Según la Folha de São Paulo, las condiciones de estos alojamientos son “precarias”.

Batalla en la justicia

Los desalojos llegan después de una batalla legal entre los residentes y los administradores de la empresa  propietaria de la tierra, donde se encuentra la propiedad en quiebra.

Activistas que apoyan a los residentes bloquearon una carretera en protesta contra el desalojo.  El campamento de ocupantes ilegales de Pinheirinhos establecido por una invasión de tierras en el año 2002 se había convertido en un barrio asentado, con tiendas e iglesias.

Una cortina de humo

Una década de fuerte crecimiento económico y el gasto social han ayudado a millones de brasileños de la pobreza en la creciente clase media. Pero millones de personas son todavía pobres, y la extrema desigualdad persiste.

Conmoción

Parte de la opinión pública critica el desalo  al entender que se trata de una limpieza social próxima, incluso, a aquellas del nazismo. Este es el aire que se respira en las redes sociales, si bien, como siempre, tansólo entre los sectores progresistas.

Hoy los sin tierra han vuelto a salir de su escondrijo, han salido haciendo ruido y les han aguado la fiesta a los felices brasileños, que adoran ignorar lo que sucede en su país. Bueno, a los que no estuviesen viendo Gran Hermano o ultimando los detalles para el Carnaval…

Fuentes: facebook, Folha de São Paulo, BBC Brasil y agencia EFE.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s